OMBUSGAY

OMBUSGAY

miércoles, 16 de febrero de 2011

Matrimonio universal, meta aún no alcanzada en todo el país

Matrimonio universal, meta aún no alcanzada en todo el país
*Activistas de Nuevo León realizaron bodas simbólicas para demandar legalización de uniones gays
*En 2001 gays iniciaron bodas simbólicas en el Palacio de Bellas Artes
México DF, febrero 14 de 2011 (Leonardo Bastida Aguilar/ NotieSe*).- “Es importante que actos simbólicos como los matrimonios simbólicos entre personas del mismo sexo se repliquen en todos los estados de la República a fin de modificar las leyes para reconocerlos” señaló la actriz Jesusa Rodríguez.
Rodríguez, una de las principales impulsoras de estos actos en el Distrito Federal desde el año 2000, mencionó a esta agencia que “el país completo debe tener las mismas leyes que la Ciudad de México” debido a que los mexicanos que viven en el interior de la República no merecen que sus gobernantes los mantengan en el atraso.
Con el fin de visibilizar la situación de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, travesti, transgénero e intersexual (LGBTTTI) de Monterrey, Nuevo León, colectivos de la diversidad sexual convocaron ayer al acto “Sí, acepto” Firma de actas de matrimonio simbólicas entre parejas del mismo sexo.
Mariaurora Mota de Género, Ética y Salud Sexual, indicó que el acto mostró a la sociedad que el colectivo LGBTTTI de Nuevo León debe tener derecho al matrimonio pues no tiene por qué acudir hasta el DF para que este derecho les sea reconocido.
La activista neoleonesa mencionó que fue la segunda vez que se llevó a cabo un acto de esta índole. Mencionó que de acuerdo con un sondeo realizado por el Congreso local, la ley más importante en la que debe trabajar la nueva administración es la Ley de Protección a Animales por encima de la de No Discriminación y otras.
De esta manera, Mota invitó a todas las parejas homosexuales y heterosexuales, así como a aquellas del mismo sexo casadas en la Ciudad de México, a acudir a la Macro Plaza para fomentar la convivencia sin importar la preferencia sexual de las personas.

La historia
El 14 de febrero es denominado el Día del Amor y la Amistad o el Día de San Valentín. Para muchas personas este día representa un pretexto de los comerciantes para obtener una mayor cantidad de ingresos. Sin embargo, para el colectivo LGBTTTI, el 14 de febrero se ha convertido en un día de protesta y señalamiento de los pendientes en políticas públicas de la agenda de diversidad sexual.
La búsqueda de un reconocimiento a los derechos como ciudadanos y la garantía de seguridad social, han sido las demandas principales en estos actos.
En la Ciudad de México, a partir del año 2001 se celebraron matrimonios simbólicos colectivos con el fin de exigir a las autoridades el reconocimiento de las parejas del mismo sexo para poder gozar de los derechos que la ley mexicana otorga a las parejas heterosexuales. Ese año se registraron de manera simbólica 700 parejas en la explanada del Palacio de Bellas Artes.
Durante 2002, se celebró por segunda vez una boda colectiva en el primer cuadro del DF en la cual se registraron mil 72 parejas del mismo sexo con el fin de exigir la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia que consiste en la celebración de un acto jurídico entre dos personas del mismo o de diferente sexo que hayan decidido vivir juntas en un hogar común con la voluntad de permanencia y ayuda mutua, esta ley buscaba garantizar derechos mínimos de sucesión, tutela, manutención y arrendamiento para sus integrantes.
La organizadora del evento, la entonces asambleísta Enoé Uranga declaró: "El reclamo no es por una ceremonia a la que se acuda con vestido blanco, sino por el derecho a gozar de los beneficios de la seguridad social, los derechos de propiedad, las pensiones y la protección hereditaria, que hoy son privilegios privativos de quienes optan por una convivencia exclusiva entre hombre y mujer".
En 2003, ante la falta de resultados en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal de la aprobación de la Ley de Sociedades de Convivencia, centenas de miembros de la comunidad LGBTTTI se congregaron en el Hemiciclo a Juárez. Ahí, más de mil 500 personas se congregaron para celebrar las uniones colectivas.
Al año siguiente se realizó una boda colectiva con 2 mil 200 parejas. La exigencia fue la misma: Aprobar la Ley de Sociedades de Convivencia. Asimismo se llevó a cabo la campaña “14 minutos de besos a las 14 horas, este 14 de febrero” con el fin de hacer demostraciones públicas de afecto.
En 2005, el evento político-cultural fue encabezado por padres y madres de lesbianas, gays, bisexuales, personas transgénero e intersexuales. En una gran manta se leía: “Amamos a nuestros hijos e hijas tal y como son”, mientras que Margarita Muñoz, madre de la activista Enoé Uranga manifestaba su rechazo a la intolerancia religiosa, las políticas públicas excluyentes y la discriminación hacia las personas homosexuales en sus casas, escuelas y centros de trabajo.
Para 2006 el registró contó con la participación de mil 300 parejas y las demandas estuvieron enfocadas a concientizar a los diputados y diputadas de la Asamblea Legislativa sobre la importancia de aprobar la Ley de Sociedades de Convivencia, misma que seguía en la congeladora.
El 16 de marzo de 2007, días después de realizado el acto simbólico, comenzó a aplicarse la Ley de Sociedades de Convivencia, un gran logro obtenido luego de más de 6 años de lucha. La primera pareja legalmente convivenciada y formada por Antonio Medina y Jorge Cerpa, se dio un beso político. La dramaturga Sabina Berman, les dijo: “Ustedes, vestidos los dos en trajes oscuros y con corbatas brillantes, acercaron los rostros y se dieron un beso. Un beso de tal poder político, capaz de derrumbar ese muro de intolerancia, amén de ser un beso de significado histórico”.
El 14 de febrero de 2008, diversos grupos de activistas LGBTTTI manifestaron que los derechos que ampara la Ley de Sociedades de Convivencia no eran suficientes para homologarlos con los de cualquier ciudadano. De esta manera el registro colectivo de ese año giró en torno a la seguridad social de las parejas y al reconocimiento de la identidad de las personas transgénero. Las cifras de ese año fueron 334 parejas para seguridad social y 174 personas transgénero.
Para 2009, organizaciones civiles y sociedad civil en general asistieron al evento organizado por el Gobierno del Distrito Federal: “Amor es… sin violencia, bésame mucho” con la exigencia de que se reconociera la propuesta de ley sobre matrimonio elaborada por ellos para la Ciudad de México.
Las consignas gritadas ese día fueron “¡Iguales para besarse, Iguales para casarse!”, "No busco permiso para besarme. ¡Exijo leyes para casarme!!", "No busco un récord, ¡exijo un derecho!", “¡¿Besos en el Zócalo, pero en el Metro no?!, “¡Igualdad en el amor, Igualdad en el trato, Igualdad en la ley!”, “Amores sin violencia, con leyes sin diferencia”.
Ese mismo año, el 21 de diciembre, la Asamblea Legislativa aprobó las reformas al artículo 146 del Código Civil del DF, mismas que legalizaron la unión jurídica entre personas del mismo sexo.
En 2010, al pie del Ángel de la Independencia, integrantes del colectivo LGBTTTI realizaron el performance “Un abrazo por la ley” y el registro de bodas simbólicas para exigir a la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconociera la legalidad de los matrimonios entre personas del mismo sexo. El registro total fue de 30 bodas simbólicas y 120 personas a favor del reconocimiento de derechos.
Finalmente, el 8 de agosto de 2010, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró constitucionales los matrimonios entre personas del mismo sexo en el Distrito Federal.

*En tanto nuestro equipo de soporte técnico resuelve los problemas de nuestro portal electrónico, NotieSe enviará de esta forma su material informativo.