OMBUSGAY

OMBUSGAY

jueves, 3 de junio de 2010

LA DEMOCRACIA Y EL ORDEN GLOBAL

LA DEMOCRACIA Y EL ORDEN GLOBAL, DEL ESTADO MODERNO AL GOBIERNO COSMOPOLITA, DE DAVID HELD, PAIDOS
POR ENRIQUE ADAR GUADARRAMA ZEA


La protección y promoción de los derechos humanos y las libertades fundamentales y el fortalecimiento de las instituciones democráticas siguen siendo una base vital de la seguridad global. Sin embargo las grandes organizaciones, a diferencia de las agencias más pequeñas, de base técnica, se instalan en el centro del continuo conflicto por el control de la política regional y global. A todo gobierno que pretenda obtener ayuda financiera, el FMI le requerirá que restrinja la expansión del crédito, achique el gasto público, limite los salarios y los empleos del sector público, devalúe su moneda y reduzca los programas de asistencia social.
Debe tenerse en cuenta que la intervención del FMI tiene lugar de forma rutinaria a petición de las autoridades gubernamentales o de facciones políticas particulares dentro de un Estado, y en general es el resultado del reconocimiento de que es mínimo el espacio que existe para la implementación de las medidas económicas nacionales independientes, no puede ser interpretada, por lo tanto, como una simple amenaza a la soberanía.
En los últimos años el FMI ha tendido a adoptar el ajuste estructural a la economía internacional como una referencia invariable, subestimando tanto los orígenes externos de las dificultades de un país como las presiones y rigideces estructurales de la misma economía mundial. En las actuales circunstancias, es poco lo que un país en desarrollo puede hacer para resistir este proceso.
El Banco Mundial ha formado parte de numerosos e intensos debates sobre las estrategias de desarrollo. Aunque su política de asistencia atravesó varias fases, en los años ochenta quedo asociada de forma directa con los créditos de ajuste estructural y sectorial, exigiendo a los solicitantes el cumplimiento de estrictas normas de austeridad monetaria y iscal, la mayor apertura de la economía al sector privado, la remoción completa de las protecciones domésticas contra las fuerzas de la economía internacional, y una mayor confianza en los mecanismos del mercado para la solución de los problemas productivos y distributivos. Más recientemente, la condicionalidad se ha extendido hasta incluir exigencias de buen gobierno, lo cual comprende respeto por los derechos humanos, mecanismos democráticos liberales de accountability política y administración pública efectiva., sin embargo en ocasiones también se concierte en una amenaza a la autonomía y no a la soberanía.